YO TAMPOCO SABÍA: ATLANTICAZO
ATLANTICAZO
POR JAZMÍN ROMÁN
Jazmín Román Loesi es una periodista investigativa y productora audiovisual, nacida en Argentina y residente en Barcelona. Graduada del Máster en periodismo de la Universidad de Barcelona - Columbia University of New York, ha trabajado como editora de vídeo en el periódico La Vanguardia, productora en CNN en español y periodista para el festival de música de Barcelona, “Brunch-In the Park”.
Se trata de una movilización ambiental contra la explotación petrolera en el mar argentino.
El 30 de diciembre el estado nacional había aprobado el proyecto de la empresa noruega Equinor para hacer exploración sísmica frente a las costas de la provincia de Buenos Aires.
O sea, básicamente, el Estado había loteado al Mar Argentino a favor de los intereses de la industria petrolera, pero las multitudinarias manifestaciones ciudadanas lograron hacer justicia y salvar nuestro Atlántico.
Diferentes organizaciones aliadas se pusieron de acuerdo para presentar una demanda colectiva ambiental y así, exigir que se declare la inconstitucionalidad y nulidad del proyecto.
Imaginante el desastre que puede llegar a hacer si se le da rienda suelta a esto, estamos acabados pero de verdad.
La industria del petróleo no es sustentable, no es sostenible, porque no es un recurso renovable y porque causa muchísima contaminación, además de la destrucción de los ecosistemas y de las economías regionales. Absolutamente nada que necesitemos, ¿ves?
Una verdadera amenaza para las especies marinas, las comunidades costeras y las playas. Se cargaría todo; el pueblo sólo recibe la paliza ambiental y peores condiciones de vida. Así que, mejor perderlo que encontrarlo.
Esta vez no triunfaron las offshore, esta vez el premio se lo llevan las comunidades que gritaron al ritmo de #Atlanticazo. Desde enero, miles de personas nos venimos movilizando para pedir un Mar Argentino libre de petróleo.
El juzgado federal Número 2 de Mar del Plata dictó a través de un fallo la suspensión inmediata de las actividades petroleras. Esto quiere decir que Equinor no podrá avanzar con sus proyectos, hasta que no haya una revisión exhaustiva de todos los puntos.
Una buena.
Esta vez, la justicia ha hecho caso a la presión social pero no sabemos por cuánto tiempo más estas políticas sólo traen beneficios para las corporaciones. Las petroleras no traen prosperidad, no mires abajo.
Es importante que tengamos en cuenta que esto no es un caso aislado. Es mundial. Las petroleras, por lo general, destruyen todo lo que pasa por su camino. Lamentablemente, es algo que ya hemos visto en diferentes territorios arrasados por el extractivismo. La costa central de Perú se tiñó de negro por un derrame de petróleo de la empresa Repsol hace cuatro meses.
Además, los derrames ya son crónicos en la Amazonía y están afectando cada vez más a los pueblos indígenas de la zona. En 2020, en el Río Coca de Ecuador, ocurrió el peor derrame petrolero de los últimos 15 años.
En Colombia hubo una emergencia ambiental en Barrancabermeja, con 16 comunidades afectadas, cuando en 2018 hubo un derrame estimado en 24 mil barriles de Ecopetrol, la petrolera más grande de este país. La cantidad de animales encontrados bañados en petróleo es realmente deprimente.
Por esto mismo, sabemos que si hay petroleras habrá derrames.
Una vez más, es importante resaltar que estas decisiones medioambientales no pueden ser tomadas sin tener en cuenta la participación ciudadana. Porque las personas tenemos derecho a saber, y tenemos derecho a participar en la toma de decisiones que nos van a afectar.
Querrán avanzar con este proyecto, pero no los vamos a dejar pasar. El mar no se vende, el mar se defiende.
Mira el video acá: